Barak Obama empezó su fulgurante carrera polÃtica fundamente en el año 2004 durante la Convención Nacional del Partido Demócrata, celebrada en Boston. Era buen orador, muy convencido, no solo por su retórica, sino también porque supo plantear un discurso de esperanza entre todos los americanos, no importaban de donde vinieran, además logró que le prestaran atención los asistentes y amplios sectores de la población norteamericana, ya que diferentes medios de comunicación cubrieron noticiosamente dicho evento.
Sin embargo, su real ascenso en el mundo de la polÃtica se debe menos a sus antecedentes como persona y más a su propia narración de la historia de su vida. Es el poder de una historia personal bien contada y narrada en dos magnas publicaciones. La primera, publicada en 1995, titulada "Sueños de mi Padre" y, la segunda, escrita en el 2006 bajo el nombre de "Audacia de la Esperanza". Estos populares libros han definido, en gran medida, la imagen pública de Obama como pocos polÃticos lo han hecho. De cierta manera, Obama ha sacado de su propia historia la promesa central de su campaña.
Con estas dos publicaciones, que ya son considerados bets sellers, Obama creó un adecuado canal de comunicación profunda y de sensibilización con las convicciones polÃticas y espirituales más sentidas por los votantes. De hecho, en repetidas ocasiones ha señalado "no me sorprende que muchas personas se hubieran involucrado en mi campaña, porque sienten que me conocen por los libros".
Desde un inicio de su "aventura electoral", Obama se supo "vender" no solo como el candidato del cambio, sino como un verdadero icono que representa la esperanza de mejora y progreso para las nuevas generaciones de norteamericanos. Su oposición como senador por Ilinois a la guerra de Estados Unidos en Irak y sus posturas reformadoras han logrado permear en muchos sectores del electorado. Si se vale la metáfora, bien se puede decir que al inicio del 2008 Obama era una especie de empresa pequeña sin marca, pero para inicios de junio de ese mismo año, a solo 5 meses de contienda, Obama se habÃa convertido en una gran marca, gracias a su empuje, creatividad, talento e inteligencia, alzándose como la gran oportunidad histórica de esperanza y cambio que reclaman millones de estadounidenses.
En fin, quien bien empieza, bien acaba y en este caso, Obama supo dar un buen comienzo a su carrera polÃtica, para lo cual se capacitó y moldeó por muchos años.
Texto, en parte recogido del documento de andrés Valdez Zepeda y Delia Amparo Huerta Franco
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