«El ayuntamiento que no está ya al límite, está muy cerca de entrar en el colapso financiero». Este es el mensaje de alerta con el que presidente de la Federación de Municipios de Catalunya (FMC), Manuel Bustos, resume la gravedad de las cuentas públicas de los ayuntamientos ante la triple sacudida que les espera a partir de enero próximo.
En el 2011, las corporaciones locales tendrán que empezar a devolver los 1.500 millones de euros, que, según acaba de publicar el Ministerio de Economía y Hacienda, resultan de la liquidación definitiva del ejercicio del 2008. Esa es la cantidad que las corporaciones locales recibieron de más en el 2008, cuando se calcularon las transferencias del Estado a los ayuntamientos y las diputaciones en función de una optimista previsión de ingresos que luego no se cumplió por efecto de la crisis económica. Hacienda ha permitido a los ayuntamientos hacer esta devolución a lo largo de cinco años, en sesenta mensualidades, la primera de ellas en enero. Es la misma fórmula aplicada a las comunidades autónomas, que deben devolver 5.514 millones a cuenta del 2008. Pero los ayuntamientos sienten que están en mucho peor situación.

















